








Este aceite encaja contigo si…
Sientes tensión en el rostro, la mandíbula o el cuello.
Tu piel necesita nutrición profunda y confort.
Disfrutas del masaje facial como ritual, no como trámite.
Buscas un cuidado nocturno que te ayude a bajar el ritmo.
No es para ti si prefieres texturas de absorción inmediata, productos faciales muy ligeros o aromas neutros.
El rostro también necesita ser escuchado.
Un ritual para soltar la expresión y volver al ritmo natural.



