








Este limpiador encaja contigo si…
Tu piel se siente tirante después de la limpieza.
Usas maquillaje o protector solar a diario.
Buscas una limpieza eficaz, sin agresión.
Prefieres texturas que respetan el ritmo natural de tu piel.
No es para ti si buscas espuma intensa, sensación de frescor inmediato o fórmulas con detergentes y perfumes marcados.
Empieza y termina el día con un gesto que te devuelve a ti.
Este aceite limpiador no busca borrar rastros, sino recordarte que la limpieza también puede ser un acto de cuidado.
Una textura que se transforma, un gesto que calma y una piel que respira sin ser forzada



