








Empieza y termina el día con un gesto que te devuelve a ti.
Este aceite limpiador no busca borrar rastros, sino recordarte que también mereces suavidad. Su textura se transforma en una leche delicada al contacto con el agua, llevando consigo maquillaje, grasa e impurezas sin alterar el equilibrio natural de tu piel.
COMPLETA TU RITUAL






