








Esta mascarilla encaja contigo si…
Tu piel se siente congestionada o con poros visibles.
Presenta exceso de grasa o brotes puntuales.
Necesita una limpieza profunda sin agresión.
No es para ti si buscas una exfoliación mecánica intensa o prefieres fórmulas muy perfumadas o espumosas.
A veces la piel solo necesita parar.
Un gesto de pausa donde el exceso se disuelve y la piel vuelve a su equilibrio natural.



